La mayoría de las observaciones de control de plagas en una auditoría de buenas prácticas de manufactura (BPM) o HACCP no se deben a una plaga visible, sino a evidencia incompleta: un mapa desactualizado, registros sin acciones correctivas o productos sin ficha técnica. La buena noticia es que todo eso se puede preparar.
1. Un programa escrito y vigente
El punto de partida es un programa de control de plagas por escrito: alcance, responsables, plagas objetivo, métodos por zona, frecuencia de visitas, productos autorizados y criterios de acción. El auditor verifica que el programa exista y que lo que dice coincida con lo que se hace en la planta.
2. Mapa de estaciones actualizado
Cada estación de cebado, trampa y lámpara debe estar numerada en un plano que coincida con el campo. Es habitual que el auditor elija dos o tres estaciones del plano y vaya a buscarlas: si la numeración no coincide o la estación no está, es una observación.
3. Registros de cada visita
Fecha, técnico, estaciones revisadas, hallazgos —consumo, capturas, daños— y la acción tomada. Los registros deben cubrir todo el período que se audita, sin vacíos.
4. Productos con registro sanitario y su documentación
Para cada producto aplicado: ficha técnica, hoja de seguridad y registro sanitario vigente. El uso debe corresponder a lo que indica la etiqueta, y dentro de las áreas de proceso no deberían usarse cebos tóxicos.
5. Un proveedor habilitado
En Ecuador, las empresas dedicadas al control de plagas obtienen un permiso de funcionamiento de ARCSA. Según el trámite publicado en gob.ec, el permiso se emite por dirección, tiene vigencia de un año calendario y exige que los productos usados tengan registro sanitario vigente y que la empresa cuente con asesoramiento de un profesional. Pida a su proveedor una copia vigente para su carpeta.
6. Tendencias y acciones correctivas
Un auditor con experiencia no se queda en el registro de cada visita: pregunta qué hizo la empresa cuando la actividad aumentó. Un gráfico de tendencia por zona y una lista de acciones correctivas con su seguimiento —sellar un hueco, cambiar un burlete, reubicar una estación— demuestran que el programa se gestiona.
7. Lo que el auditor ve en el recorrido
- Estaciones dañadas, sin numerar, sin anclar o sin llave.
- Cebos tóxicos dentro de áreas de proceso o de almacenamiento de producto.
- Lámparas UV con láminas saturadas o tubos sin cambio.
- Huecos en muros, puertas sin burlete y desagües sin rejilla.
- Evidencia de actividad no registrada: heces, roeduras o insectos muertos.
Si su planta se inspecciona con la norma AIB
Las Normas Consolidadas para Inspección de AIB International incluyen el manejo integrado de plagas entre sus prerrequisitos de inocuidad y fijan cifras concretas: evaluación anual de la instalación, estaciones exteriores cada 15 a 30 metros revisadas al menos cada mes, trampas interiores sin cebo tóxico cada 6 a 12 metros revisadas al menos cada semana y análisis de tendencias como mínimo cada trimestre, salvo que la evaluación justifique otros valores. Resumimos cada requisito y cómo lo cumplimos en nuestro programa MIP acorde a la norma AIB.
Lista de verificación para su carpeta
| Documento | Qué debe mostrar | Actualización |
|---|---|---|
| Programa escrito | Alcance, métodos por zona, frecuencia y responsables | Anual o ante cambios |
| Mapa de estaciones | Numeración y ubicación que coincidan con el campo | Con cada cambio |
| Registros de visita | Estaciones revisadas, hallazgos y acciones | En cada visita |
| Fichas y registros sanitarios | Producto, ingrediente activo, registro vigente y hoja de seguridad | Con cada producto nuevo |
| Permiso del proveedor | Permiso de funcionamiento de ARCSA vigente | Anual |
| Tendencias y acciones | Actividad por zona y acciones correctivas con seguimiento | Mensual o trimestral |
Cómo lo resolvemos en CERTISAN
Cada programa incluye el mapa de estaciones, los registros de cada visita, las fichas técnicas de los productos, las tendencias de actividad y un informe técnico firmado. Su equipo consulta el historial en la plataforma CentralMip y llega a la auditoría con la carpeta completa. Nuestro permiso de funcionamiento de ARCSA, el registro en Agrocalidad y el certificado ambiental están publicados en nuestros habilitantes.
